Wednesday, July 16, 2008
La isla de Car tare y el lago Ligustino en la “Ora Marítima” de Avieno.
EL PAPEL ECO NÓMICO DEL TEMPLO DE MELQAR Y DE LOS GADITANOS

Estatuilla que representa a Melqart.
Conocemos por las fuentes que cuando los cartagineses se rindieron y hubieron entregado sus armas, Roma les ordenó que evacuaran la ciudad y se alejaran a diez millas del mar. Entonces Cartago intentó resistir, pero ya era demasiado tarde. Los recursos de sus arsenales y la movilización industrial le permitieron soportar un prolongado asedio de tres años, del 149 a 146 a.C., que terminó con la victoria final de Escipión Emiliano. Cartago fue destruida, reducida a escombros y su población vendida como esclava por los vencedores.
Sin duda el capital púnico, salvado por los refugiados que huían del asedio y la destrucción romanas, a los que se había dado tiempo para poner a salvo sus negocios, se depositó, entre otros lugares, en alguno de los grandes santuarios del dios nacional tirio, Heracles-Melkart, uno de los cuales era el de Gades, y en los negocios que de él dependían, como los salazones y la fabricación de púrpura.
Los romanos conocían estos importantes negocios y la potencia económica de este santuario y sobre todo César, quien, curiosamente triunfó, como relata Suetonio, después de un sueño en el templo de Hércules-Melkart de Cádiz, en el que el dios le prometió el dominio de Roma, como Hércules había prometido, también en sueños, el dominio del mundo a Alejandro Magno (Tiano 2,18, 1-2; Quinto Curcio 4, 2,17; Plutarco, Ale. 24, 5; Goukowsky 1978 p.243 n.20).
La larga es pera hacia la búsqueda del Gadir fenicio.
La excavación arqueológica del Cómico se retomará en dos meses
Desde el pasado mes de junio se está trabajando en las labores de micropilotaje del futuro Teatro de Títeres · Si la inversión lo permite, en los próximos meses se podrán alcanzar los anhelados niveles fenicios Virginia León / Cádiz Actualizado 27.03.2008 - 05:00
Desde que el pasado mes de septiembre se anunciara el hallazgo de un muro del siglo VIII a.C. en el solar del Cómico, la excavación en extensión de este terreno de la calle San Miguel ha sufrido un parón y se retomará en dos meses, según fuentes de la Delegación Provincial de Cultura. Las labores de micropilotaje para comenzar a construir el futuro Teatro Estable de Títeres de la Tía Norica y hacerlo compatible en los próximos meses con la excavación arqueológica han centrado todas las atenciones en este solar desde el pasado mes de junio, tal y como ha afirmado el edil de Cultura, Antonio Castillo, en varias ocasiones. De hecho, desde entonces sólo se ha procedido a la excavación, documentación y extracción a mano de los restos arqueológicos hallados en las franjas donde se van a ubicar los micropilotes. El resto del solar sigue a la espera de que los expertos bajen hasta la cota de menos 6 metros, donde presumiblemente -tal como avanzaron los sondeos previos de 2002- podrían hallarse restos que confirmen la ocupación fenicia de Cádiz, todo un acontecimiento para la ciudad desde el punto de vista histórico y científico. No obstante, todo dependerá de la inversión que las distintas administraciones decidan destinar a una actuación de tal relevancia.Hasta el momento el Ayuntamiento de Cádiz ha informado de que la partida invertida en las labores arqueológicas -donde se ha alcanzado la cota romana- ha sido de 750.000 euros, de los 809.000 euros que contempla “la unidad de trabajos arqueológicos” que recoge el proyecto del futuro teatro. De esta cantidad, la Junta ha sufragado recientemente al Consistorio 138.000 euros, de los 180.000 euros que establece el convenio firmado inicialmente entre ambas instituciones. Por otra parte, el Ayuntamiento tiene previsto presentar próximamente a la Junta una pequeña modificación del proyecto de cimentación del edificio, que acaba de ser aprobado en enero.El futuro edificio -cuya inversión alcanza ya los 7.915.977 euros, doblando el presupuesto inicial- permitirá visitar los restos hallados por debajo del nivel del suelo de la planta sótano. Concretamente, la zona situada bajo el escenario, una superficie aproximada de 120 metros cuadrados, según indica el proyecto. El mismo documento señala que en el resto de la planta sótano está previsto ejecutar un suelo registrable transparente que permita ver las excavaciones fenicias en su conjunto. Dependiendo, eso sí, de la importancia de los hallazgos.
Crepúsculo sobre el puerto fenicio de Gadir
Sobre los cantiles del que fuera antiguo puerto fenicio, a la luz rosada del crepúsculo vespertino, observo como se forman espejos de agua de tonalidades entre azul grisáceo y violeta que inundan con sus destellos los últimos instantes del día. Por fin Helios, en su lento declinar, cansado de su singladura, reposa su cuerpo bajo las apacibles aguas del mar hirviente. Mientras, con sus últimos haces, ilumina la sagrada roquedad de Erytia, cantil que sirve de asiento al castillo de Santa Catalina, donde antaño morara la Astarté del Mar, también conocida como Venus marina, señora del océano marino y del océano celeste.
Hoy su templo oracular yace bajo las olas pero, a veces, resurge tímidamente en algunos de los accidentes geográficos del cantil con nombre propio, como “La piedra tiburón”, “El Lingote” o “El Lago” y que aparecen y desaparecen al compás del ritmo de las mareas.Esta es una hora mágica para el espectador admirado de la belleza natural, en que la rugosidad de la piedra ostionera, materia viva en manos hábiles, amalgama de ocre arena y microscópicos seres muertos, adquiere su más oscura intensidad al perfilar su silueta sobre el horizonte,donde poco a poco el negro manto de la noche va expandiendo su etéreo velo, para sumir en la insconciencia la mente de los seres humanos.
Este pequeño milagro cotidiano, sólo es algo tan simple y a la misma vez tan hermoso, como una bajamar en La Caleta cuando el día muere. Una de tantas, que lleva repitiéndose desde hace milenios. Confiriendo a este lugar con cada una de ellas, vibraciones arcanas que prefiguran y materializan el imaginario mitico-religioso del que se ha ido envolviendo la ciudad de Cádiz, desde el pasado más remoto en que unos navegantes provenientes de Levante decidieran fundar un nuevo asentamiento destinado a ser el más antiguo de todo el occidente, origen mismo de su propia existencia como ciudad.
LA II GUERRA PÚNICA CO MIENZA EN CÁDIZ
Lo que a primera vista parece un mero acto de devoción religiosa se revela como un llamamiento a la solidaridad que apela a medio Mediterráneo. Esta hábil maniobra, con seguridad premeditada y luego divulgada por doquier, está revestida de una connotación política considerable. Poco antes de estallar las hostilidades, Aníbal se erige en campeón de la civilización fenicio-griega y aliado natural de los múltiples pueblos pertenecientes a ella. Al mismo tiempo, la visita al santuario gaditano encierra un mensaje y una propuesta de adhesión dirigida a todos aquellos que estaban enemistados con Roma. Es este sentido, la llamada Segunda Guerra Púnica comienza en Cádiz.La ofensiva ideológica precede a la militar. Al utilizar motivos religiosos e insertarlos en su dispositivo propagandístico, Aníbal obra como ya lo hicieran otros predecesores célebres. En la mente del joven estratega cartaginés se fragua un proyecto temerario: nada menos que de convocar una movilización global contra Roma, y es justamente en la lejana y antigua ciudad de Cádiz donde se pone por primera vez de manifiesto.
La “Cittá dipinta”…¿Posible ima gen de Gades?
Para sorpresa de todo el público asistente al acto, dicho profesor, tras evaluar distintos planos antiguos de la ciudad de Cádiz, de compararlos con la imagen que representa el fresco de Roma y tras el estudio de diversas fuentes antiguas y algunos hechos puntuales que ponen en relación Gades con Roma, llega a la conclusión que la ciudad representada en el fresco no es otra que la antigua Gades y no una ciudad romana de Italia como postulan los investigadores italianos. Naturalmente, el protagonista de esta noticia dejó bien claro, que todavía no es más que una hipótesis de trabajo que aún debe ser corroborada con más pruebas que fehacientemente demuestren esa posible adjudicación. Si llegara el caso que ésta eventual hipótesis pudiera llegar a confirmarse después de más estudios e investigaciones, sin duda, estaráimos ante un descubrimiento excepcional e importantísimo no sólo para Roma, sino igualmente para Cádiz, pues estariamos ante la primera representación de la historia de la urbe gaditana y estariamos a la misma vez, contemplando con nuestros ojos, una realidad de hace dos mil años que desde las brumas del tiempo, llega para ser vislumbrada hoy en el presente, en el futuro. Es como si una realidad soñada, se nos materializara…



( Vista parcial restaurada y antes de la restauración de la cittá di pinta, a continuación fresco completo sin restaurar. Pinchar sobre cada imagen para ver ampliada )
Criptoportico delle Terme di Traiano - Colle Oppio, Roma - Roma
El fresco de la “cittá dipinta” se encontraba, en el momento de su descubrimiento, allá en el año 1998, en un estado crítico debido a los daños producidos por la presencia del agua, junto con sustancias corrosivas contenidas en la tierra, así como del súbito cambio de las condiciones climáticas ambientales a las que el fresco había estado sometido durante siglos, modificadas trás su desenterramiento.
( Recreación del Gades romano. Compárese con las imágenes de la “cittá dipinta” )
El Mel kart de Gadir
Poblado tur detano de “Las Cumbres”
El poblado turdetano de Las Cumbres, en la sierra de San Cristóbal, se encuentra en el límite del término municipal del Puerto de Santa María, lindando en su punto más alto, donde se encuentra el vértice geodésico, con el término de Jerez de la Frontera.
Este poblado de entre los siglos V y III a.c. y dependiente del cercano y más grande poblado del Castillo de Doña Blanca, es una ínsula prácticamente completa, bordeada al norte por una calle y al sur por una explanada abierta donde aparecen restos de actividades industriales referentes a la fabricación, almacenaje y distribución del vino.

En esa plaza abierta son apreciables unas estructuras circulares, limitadas por lo que parece una base muraria de tapial y que seguramente están relacionadas con el proceso del cocimiento del mosto.También se aprecian estructuras que parecen ser hornos de panificación y no es raro ver rastros o partes de molinos de manos para tal menester.
Las viviendas de las que se compone el poblado, giran en torno a los 50/60 metros cuadrados y son generalmente de planta cuadrangular, divididas normalmente en cuatro habitaciones.
Todo el poblado presenta una estructura urbanística regular, acorde a los conceptos y reglas urbanísticas helénicas, seguramente transmitidas, desde época antigua, a través de los contactos entre fenicios y tartesios, así como del comercio con el mundo griego, más concretamente, focence de época arcaica y que ya en época propiamente turdetana, se funden todos estos aportes para formar esta cultura y cuyas influencias son apreciables, tanto en tales restos constructivos, como en la ingente cantidad de cerámica turdetana desperdigada por todo el entorno, que asimila las formas de las cerámicas griegas sub-itálicas y atenienses.
“Fo edus Gaditanum”. El año 206 a.c., una fecha clave de la historia gaditana en la antiguedad.
La Caleta, cantil sometido al flujo y reflujo de las mareas.

Con la batalla ocurrida en Baécula, en las inmediaciones de la actual Bailén, en el año 208 a.c., las dificultades para las posiciones cartaginesas en Hispania se vuelven aún mas traumáticas. Numerosos régulos iberos y ciuades hasta ese momento aliadas de los cartagineses se pasan al bando romano del general Escipión, que actua en estos años en la península con rango proconsular.
La Caleta, marcas de trabajo de cantería sobre las rocas sujetas a la acción mareal.
Ante este viraje de la situación, negativa a los intereses cartagineses, tan sólo la importante ciudad de Gadir es la única que les queda segura bajo su control y lo que es primordial en estos momentos, la salvaguarda de su puerto como refugio seguro.
La Caleta, antiguo puerto fenicio de Gadir.
Las tropas de Escipión seguidamente vuelven a derrotar a los cartagineses en Ilipa, hoy Alcálá del Río y en Carmo, la actual Carmona y bajo esta presión implacable, someten todo el Bajo Betis (Guadalquivir), causando devastación sobre los alrededores del núcleo gaditano.
Ante todo ese cúmulo de acontecimientos, que elevan ya hasta límites insostenibles por parte de Gadir el mantenimiento de la alianza con Cartago y que tan negativamente le está repercutiendo a todos los niveles, unos supuestos desertores gaditanos, trás la toma de Astapa (Estepa) por parte del lugarteniente de Escipión, L. Marcio ofrecen a este la entrega de la ciudad junto con la guarnición cartaginesa y la flota púnica allí fondeada.
Este acepta la propuesta y los gaditanos dan su palabra de fidelidad a los romanos, con lo cual, se envía una flotilla en la que se embarcan dos cohortes, pero en el momento oportuno toda la trama es descubierta por los cartagineses y los conjurados son enviados a Cartago para ser juzgados por su crimen.
La asfixia inapelable a la que Gadir y todo su entorno está siendo sometida en esos instantes, impide el abastecimiento regular de la ciudad excepto por vía marítima a una población exasperada por la precariedad, incrementada aún más por el sostenimiento de la guarnición cartaginesa a costa de la propia ciudad y desde un primer momento nunca bien recibida por motivos que ya hemos mencionado antes.
Magón Barca, comandante cartaginés de Hispania.
El comandante cartaginés Magón, hermano de Anibal y la máxima autoridad de los púnicos en Hispania expolia sin ningún tipo de remordimiento las riquezas de Gadir y de sus más sagrados templos, incluido el famoso Herakleion y su tesoro y extorsiona sin medida a los comerciantes gaditanos, de forma que consigue el colapso y por tanto, la interrupción del tráfico comercial de la urbe. Por todo ello, cuando trás el intento fallido por parte de Magón de recuperar la estratégica Cartago Nova, decide volver al fondeadero seguro de Gadir, este se encuentra con que la ciudad y sus habitantes, tanto los magistrados como el pueblo han decidido por unanimidad cerrarle las puertas definitivamente.
Magón exasperado por la afrenta y haciendo una vez más fehaciente demostración de “perfidia púnica” tal como la denomina la propaganda de guerra romana a fin de denostar a sus enemigos y justificar su propia acción bélica, atrajo hacia sí con engaños y subterfugios a los magistrados gaditanos y sin contemplaciones los crucificó como castigo ejemplar.
Pero de nada les sirvio ni a Magón ni a los cartagineses tanta ejemplaridad brutal, manifestada en estas acciones y que a nuestra modesta opinión desluce, supone un negro lunar y epílogo a la presencia púnica en Iberia y en particular en Gadir, que era además una ciudad aliada, unida por lazos consanguineos, y el propio Magón con su toma de determinaciones tan expeditivas, oscurece con tintes sombríos la gloria de la misma familia Bárcida y de la que tan brillantemente son exponentes su padre Amilcar y por supuesto, su hermano Anibal, a quien no dudamos de calificar a nuestro criterio, como el mas brillante y genial estratega del mundo antiguo, aún por encima de Alejandro o de César, de Fabio Máximo y de su propio vencedor y discipulo, Escipión.
La urbe de Gadir se entrega definitivamente al poderío romano. Las fuentes antiguas de época posterior a los hechos, en concreto, Cicerón en su “Pro Balbo” y el historiador romano Livio son las que nos hablan a grosso modo de este acontecimiento. Livio dice que el acuerdo firmado por los gaditanos fué con el lugarteniente de Escipión, es decir, con L. Marcio Séptimo. El historiador expresa claramente que a los gaditanos se les tomó y devolvió juramento de fidelidad mediante la fórmula fide accepta dataque. Con ella se establecía un pacto de deberes recíprocos entre ambas ciudades de fidelidad y protección. El mismo Livio menciona precedentes similares para dar verosimilitud al hecho, como la entrega de Cástulo (Linares) por parte del rey íbero Cerdubelo mediante el mismo procedimiento.
Publio Cornelio Escipión. General romano en Hispania.
Otra cuestión importante a tener en cuenta, como así manifiestan algunos investigadores que han profundizado más en el tema y que han estudiado las fuentes tanto en lo que dicen, como lo que dejan entrever por lo que no dicen, es que ese pacto y entrega de la ciudad, debió ser aceptada por el propio Escipión personalmente, quien en esas fechas estaba ultimando sus asuntos en Cartago Nova antes de volver para Roma. Además de que el general era la única autoridad romana capacitada para en nombre de la República establecer los pactos con los legítimos representantes designados por la ciudad de Gadir. Escipión era el único investido con la autoritas y la virtus inmamente al jefe, debido a su rango proconsular para llegar a dicho acuerdo y de hecho, acciones anteriores en ese sentido establecidas por el propio procónsul durante la guerra así lo ratificarían, como los pactos acordados con los régulos íberos Indibil o Edecón, o la organizacíon del nuevo gobierno de la ciudad de Castaca trás su rendición.
De nuevo, es el mismo Livio quien se encarga de decirnos que Escipión había hecho amistad con los gaditanos y eso debió posiblemente ocurrir en el momento que hemos contado anteriormente, de aquellos desertores gaditanos que una vez jurada fidelidad luego fueron de nuevo embarcados con una flotilla en la que iban dos cohortes y que al final fueron interceptadas por Magón. Fué casi sin lugar a dudas en ese preciso momento cuando debió establecerse el Foedus Gaditanum entre esos representantes y Escipión, mientras que ya una vez la ciudad libre de los cartagineses sería su lugarteniente L. Marcio ante la partida del procónsul a Roma quien se encargaría de establecer y firmar las condiciones de capitulación de la urbe gaditana.
Gadir conservará su libertad e independencia. Mantendrá la presencia de un praefectus y posiblemente de una guarnición pero no de forma permamente, sino mientras los actos bélicos con los cartagineses continuasen. Como ciudad federada a Roma deberá asistir a la República en sus empresas de guerra, aún anteponiéndolo a sus propios intereses individuales, con lo que ellom si que mermaba en cierta manera su libertad e independencia al reconocer la supremacía de Roma, pero también es cierto que bajo las premisas del foedus establecido con Gadir, Roma tampoco podía abusar desde su posición de preeminencia que le asignaba dicho pacto.
La ciudad, en su status de federada, queda exenta de pagar el stipendium, que Roma impone a las ciudades vencidas, ya que no es su caso. La vieja ciudad fenicia conservará sus costumbres, instituciones e idiosincracia particulares, así como capacidad propia para legislar, emitir moneda y seguir manteniendo su comercio con entera libertad. Su territorio y sus recursos seguirán siendo propios como agger privatus ex iure peregrinus y no pasando a engrosar la lista del agger público romano. También estara libre de guarnición permamente, como ya hemos comentado anteriormente. Todo ello no hace sino ratificar el status privilegiado y de maniobrabilidad propia e independiente de la ciudad pese a pasar a la órbita de dominio romano.
Por su parte, Gadir reconoce la superioridad romana a la que se debe, según lo convenido en el foedus. Un foedus por otra parte que pese a su plena vigencia y validez desde un primer momento, no fué ratificado por las instituciones romanas hasta más de cien años después de los hechos aquí mencionados, bajo una coyuntura y circunstancias distintas y que posiblemente en otro momento comentemos.
Por todo lo que a lo largo de este comentario hemos ido desarrollando en estas líneas,es por lo que creemos que la fecha del año 206 a.c. es tan importante,no sólo para el período antiguo de la ciudad de Gadir, Gades, Cádiz, sino que es una fecha crucial y señalada dentro de su larguísima, dilatada y trimilenaria trayectoria como ciudad que llega hasta nuestros días, en que tenemos la fortuna de habitar un espacio tan singular y rico por su historia y paisajes, que muchas otras ciudades ya quisieran para si y es algo que todos debieramos aprender a valorar en alguna medida, porque la comprensión del pasado nos esclarece el presente y nos abre el camino de nuestro futuro . Ese ha sido nuestro propósito con este pequeño esbozo, disponible a todo aquél interesado que se acerque conocer un poco más, los hechos de antaño del entorno que nos rodea y donde vivimos día a día…
Fresco del interior de una tumba de la ciudad fenicia de Kerkouane representando una ciudad amurallada ( recuérdese que Gadir, gdr, significa en lengua fenicia “recinto amurallado”.)






